ALTA FIDELIDAD
-una banda sonora para la aburrida vida de un solitario profesor con poca vocación y mucho carisma-
Podemos entender de una manera sencilla el Principio de incertidumbre de Heisenberg, si pensamos en lo que sería la medida de la posición y velocidad de un electrón: para realizar la medida (para poder “ver" de algún modo el electrón) es necesario que un fotón de luz choque con el electrón, con lo cual está modificando su posición y velocidad; es decir, por el mismo hecho de realizar la medida, el experimentador modifica los datos de algún modo, introduciendo un error que es imposible de reducir a cero, por muy perfectos que sean nuestros instrumentos.
No obstante, hay que recordar que el Principio de incertidumbre es inherente al universo, no al experimento ni a la sensibilidad del instrumento de medida. Surge como necesidad al desarrollar la teoría cuántica y se corrobora experimentalmente. No perdamos de vista que lo dicho en el párrafo anterior no es sino un símil y no se puede tomar como explicación rigurosa del Principio de incertidumbre.
Alicante, 24 de Enero de 2006
Querido profesor:
El relato epistolar que está leyendo ahora y acaba de encontrar en su buzón, va acompañado de un CD recopilatorio cuyo único propósito es alegrarle la vida y ayudarle a solucionar sus problemas de geografía personal.
En primer lugar, necesito que sepa que las actas están cerradas y he aprobado su asignatura (“Iniciación a la construcción y su historia”) en la sexta convocatoria, a pesar de que ésta sea una asignatura de primero y el presente sea ya mi sexto año en arquitectura técnica. Obviamente, cuando ayer consulté el campus virtual, me inundó una alegría súbita; primero porque, por fin, había acabado la carrera y segundo, porque ya me encontraba en disposición de hacer ese inventario de consejos que ha de leer acompañados de esta banda sonora. Así que, por favor, deje de leer y conecte su aparato de alta fidelidad para continuar.
Durante estos seis años, he ido a todas sus clases, no porque me parezca un buen profesor, sino porque me encantaba oír sus historias. Todos los lunes a las 9 de la mañana aparecía por la puerta de clase, acompañado de su triste mirada azul mediterráneo; muy rubio, como siempre, casi albino, con un atractivo parecido a Kenneth Branagh. Llegaba ausente, deprimido, pero… radiante de carisma. Nunca tenía ganas de hacer su trabajo, aunque siempre estaba dispuesto a llenar nuestras vidas de divertidas historias, que aparentemente nada tenían que ver con su aburrida vida.
Piense en lo siguiente: ¿qué apareció antes, la música o el sufrimiento? ¿escuchaba música porque estaba deprimido o estaba deprimido por escuchar música? Bien, para mí ese estado de melancolía en el que te sumerge la música no es sino el placer de encontrarse triste, así que, a ver si con este CD cambia su punto de vista, su perspectiva arquitectónica. Se titula MÚSICA LIGERA, porque sé que le encanta la música heavy… le he visto muchas veces en el escenario matarile, o escenario del festival de rock alternativo VIÑAROCK, en Villarrobledo, que por cierto es mi pueblo natal. El año pasado no lo vi, supongo que se habrá cansado de ir siempre solo. Sus compañeros de concierto, de repente, han dejado de sentirse atraídos por el heavy, Eso de cumplir años nos cambia un poco a todos ¿verdad? A todos menos a usted, claro…
En fin, como diría John Cusack en esa irónica comedia sobre el miedo al compromiso, el odio a tu trabajo, enamorarse y otros éxitos del pop, grabar un disco recopilatorio requiere un arte muy sutil, muchas normas y detalles. Para empezar, utilizas la poesía de otro para expresar lo que sientes y eso es algo delicado, sin lugar a dudas… y para terminar, si el compañero sentimental de una y sus tres amigos principales son unos fetichistas musicales y además tienen un grupo de pop-rock, la cosa se complica hasta límites insospechados.
Hay algo que tengo claro profe, hay que empezar a lo bestia para llamar la atención, así que la primera canción es "Vértigo" de U2, porque sé que el concierto de Madrid 93 fue uno de los mejores conciertos a los que ha asistido usted, aunque Bono y sus partenaires le decepcionaron un poco, ya que prometieron no volver a tocar “Sunday bloody Sunday” si no se acababan las guerras. Desgraciadamente, las guerras no han acabado, y el cuarteto irlandés no tuvo más remedio que faltar a su promesa.
Tras la primera canción, hay que ir aumentando la intensidad, y la segunda es “God Save the Queen” de SEX PISTOLS, aunque usted sea republicano, o mejor, precisamente porque lo es. La tercera lleva por título “Town Called Malice” de THE JAM, porque era la canción que sonaba cuando Billy Elliot bailaba sin parar, y todos sabemos que cuando usted era un niño quería ser bailarín… otro sueño perdido, ¿qué se le va a hacer?
Otra cosa que tengo clara es que sí, la intensidad ha de ir aumentando, pero sin pasarte de vueltas, porque luego hay que bajar de golpe. Y ahora el turno es para “Days Like This” de VAN MORRISON. ¿La razón? Acuérdese que dijo en clase que Jack Nicholson era su actor favorito. Pues bien, esta canción era la favorita de Melvin en Mejor imposible, la favorita para romper el hielo en situaciones incómodas. El quinto puesto lo ocupa MCLAN con su canción “39 grados”. Sé que sin Santi Campillo a la guitarra no son tan murciálagos clan como antes, pero el nuevo fichaje, Carlos Raya, nada tiene que envidiar a la ahora otra parte contratante de LOS LUNÁTICOS. Así que, déles una oportunidad, aunque sólo sea porque 39 grados no son suficiente calor, porque aunque puedan derretirle la piel, tiene frío el corazón.
En el sexto THE CURE, con su canción “Mint Car”. Es un homenaje a los años 80, aunque la canción sea del antepenúltimo disco; también se la dedico a ese coche nuevo que ha cambiado por su bici estilo europeo hace apenas 2 meses. ¿Con la ecología también ha tirado la toalla?
Bueno, prosigamos… LOS ENEMIGOS son los intérpretes de la séptima canción, “Me sobra carnaval”. Escuche atentamente la letra y salga ya de ese disfraz de tipo sombrío, la verdad es que no va nada con usted.
En el octavo puesto se sitúa una de las reinas del jazz, NINA SIMONE, con “My Baby Just Cares For Me”. Creo recordar que nos contó que la vio en Nueva York cuando escribía para la revista Rolling Stone, del 77 al 82. Noveno lugar para Billie Holiday acompañada de la clásica trompeta de Louise Amstrong. La canción es “Summertime”, y sus voces, irrepetibles ambas, le recuerdan que las estaciones dependen del estado de ánimo y que este 2006 puede ser un año estival, si usted se lo propone y lo desea de verdad.
En el diez, JORGE DREXLER, “Milonga del moro judío”, una canción consonante con su indeterminación política, porque ya se sabe: uno no puede ser maniqueísta en un mundo en technicolor. Escuche el estribillo que el poeta de la calle, Joaquín Sabina, regaló al uruguayo para ayudarle a escribir esta canción: “yo soy un moro judío, que vive con los cristianos, no sé qué dios es el mío, ni cuáles son mis hermanos”.
No recuerdo con exactitud si fue en el primer o segundo año, cuando nos habló de su educación católica. La pregunta que nos hizo fue: ¿sigue estando dios de nuestro lado? Está claro que estudiar en un colegio de curas le condicionó sin duda, hasta el punto de que ahora, que ya tiene edad para pensar por usted mismo, no sabe si adscribirse al ateísmo o al agnosticismo. Así que la canción número once es “Tragón” del ex enemigo JOSELE SANTIAGO. Tampoco creo que deba tener prejuicios al escuchar Las golondrinas etcétera, que es el primer y muy recomendable disco de este cantante, ahora menos hostil en solitario.
RYAN ADAMS es el autor de la canción número doce, “New York, New York”, la queridísima ciudad de su director favorito, Woody Allen. No se preocupe porque no es una versión de Frank Sinatra ni nada parecido. Nueva York es también la residencia actual de su bienamado Antonio Muñoz Molina, quien con su último libro, Ventanas de Manhattan nos invita en primera persona a dar un paseo por la ciudad de contrates por antonomasia.
JAVIER ÁLVAREZ tiene canciones preciosas, y ésta que he incluido en el número trece, definitivamente no merece este calificativo. No obstante, lo que sí voy a conseguir con ella es que se ría contagiosamente, como cuando no le preocupaba nada. La canción es “Nina no”, una irónica crítica a los chicos de OT. Hay un videoclip muy divertido también, donde el cantautor representa el papel de un bailarín que pone en práctica una coreografía, o llamémosla conjunto de pasos, para demostrar que “no es un triunfo superar la operación”.
Nos acercamos peligrosamente al final… y las dos últimas canciones hablan de amor, AMOR con mayúsculas. Ahora le diré por qué. La catorce la protagoniza JACK JOHNSON, al que creo aún no conoce. El surfista hawaiano que en estos momentos se encuentra girando su último disco In between dreams, decidió empezar este disco -insuperable desde mi punto de vista- con esta canción que incluyo en el recopilatorio. Se llama “Better Together”, y es perfecta para ayudarle a destruir esa máxima que ha hecho suya: “más vale solo que mal acompañado”.
Y la música que cierra esta banda sonora para empezar el año con buen pie, la pone MARVIN GAYE, “Let’s Get It On”, que podríamos traducir como “enrollémonos”. Tranquilo, no se trata de una indirecta… la admiración que siento por usted se fundamenta únicamente en una filosofía platónica.
Lo que le quiero decir con estas dos últimas canciones es que deje ya de inventarse enfermedades para su perro CHÉ. ¡Qué comunistilla es usted profe! En el fondo un poco, reconózcalo… Llamar a su perro como al militante cubano… ¡me encanta! Todos sabemos que está muy enamorado de esa veterinaria tan mona que vive en el ático norte. Así que, por favor, invítela ya a cenar sin la excusa de Ernesto Ché. Deje de pensar que el AMOR con mayúsculas está pasado de moda. Estoy segura de que la veterinaria es una soñadora con mariposas en el estómago, y a pesar de que usted es un escéptico del amor, ella, tan linda como dice usted que es, puede hacerle cambiar de idea y cambiar así el rumbo de su vida, si usted le deja, si le da tiempo...
En fin, aquí acaba el CD, imagino que debe estar totalmente desconcertado, preguntándose cómo puedo conocerlo tanto… Es fácil: seis años sin perderme ni una de sus clases, escuchando sus historias mínimas, las que usted protagonizaba en primera persona prácticamente siempre, aunque tratase de engañarnos con esa fórmula tan tópica y trasnochada para escurrir el bulto: “tengo un amigo que escribió para la revista Rolling Stone, durante cinco años”…
Le he estado investigando… No se preocupe, soy inofensiva y mi labor de detective termina aquí, producto de la fascinación que he sentido por usted durante todo este tiempo.
Supongo que más o menos tiene una idea de quién puedo ser y de cómo localizarme, pero tengo que decirle algo: dentro de una semana ya no estaré aquí. Acabada la carrera, dejo esta universidad para trasladarme a otra más grande: Michigan State University, la uni de Magic Johnson, ex jugador de su equipo preferido de
Le diré que estudié arquitectura porque mis padres querían tener una hija que se dedicara a algo con futuro. La verdad es que la carrera no ha estado tan mal, la arquitectura es preciosa, aunque conocerle a usted, sin duda, ha sido lo mejor con diferencia. Pero a mí, siempre me han gustado las letras, y por eso, me voy a dar clases de español y a hacer un máster en literatura española contemporánea peninsular, ya ve, ¡qué cambio!
Y hablando de letras y de ciencias… Usted debería confiar más en aquella interpretación menos rigurosa del Principio de incertidumbre que antes defendía a capa y espada. No se engañe, a usted eso de enseñar “ni fu ni fa”, de eso nos hemos dado cuenta todos y cada uno de sus alumnos. La arquitectura le encanta, sí, porque es arte, pero lo que de verdad le apasiona es contar historias. Así que hágase un favor: deje que las cosas cambien de lugar, por poco probable que sea.
Usted tiene el talento para conseguir lo que se proponga, sólo tiene que convencerse de ello y desearlo con intensidad. Dedíquese a otra cosa: escriba cuentos, guiones para el cine, componga canciones, vuelva a
Mire profe, a mí también me dan miedo los cambios, no sé si lo de Michigan saldrá bien, pero de lo que estoy segura es de que la vida son dos días y tres cafés y no voy a pasarme el resto de mi vida, preguntándome qué habría sido de mí si hubiera estudiado Literatura.
Sospecho que después de leer esta carta se sentirá frustrado por haber dejado de lado sus sueños… Hay una cita de Stevenson que dice “nuestra misión en la vida no es triunfar sino seguir fracasando con entusiasmo y alegría”. Yo la interpreto como una invitación a cambiar las cosas que no te gustan, a pesar de que eso implique el riesgo de fracasar en el intento. Perseguir los sueños de uno no es un fracaso, siempre y cuando se esté contento con ello. Acuérdese de LOS RODRÍGUEZ, y antes que ellos su querido Calderón, que decían que “la vida es un baile de ilusiones y el que no baila está muerto, porque la vida es un sueño y los sueños, sueños son”.
Estoy convencida de que este año 2006 va a ser un año lleno de ventajas. Aprovéchese de ello, sáquele partido. Si finalmente se pone en movimiento y decide que 49 años es una edad más que razonable para cambiar las cosas y, como el electrón del principio de Heisenberg, cambia su posición y velocidad, y modifica los datos a pesar de la posibilidad del error, hágamelo saber a través de mi dirección de correo electrónico: goodnightsweetgirl@msu.edu.
Estaré muy contenta de tener noticias suyas, seré muy feliz si descubro que ha vuelto a tener fe en el Principio de incertidumbre y que ha dejado que esta banda sonora se convierta en la banda sonora del resto de su vida.
Gracias por enseñarme tanto sobre la vida y tan poco sobre arquitectura.
Besos infinitos,
Su eterna seguidora

Tu cuento me ha hecho volver a escuchar a Javier Alvarez, hacía al menos diez años desde la última vez. Me encantaba "luna de menta" creo que servirá de nana ahora.
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