LA VERDADERA CARTA DE RANDAZZO:
Casa Rosada, 18 de junio, 2015.
Querida turra del orto:
Ya está. Me cagaste la vida. Ocho años estuve comprando esos trenes de mierda, y ahora le das la presidencia a ese manco hijo de puta, pajero, capaz de hacerse la paja con una sola mano. Pero te digo una cosa: a mí ningún motonauta del orto me va a venir a apurar. Ya mismo salgo del despacho y los cago a piñas a todos. ¡Putos! ¡Hijos de prostitutas!
Lo que más me calentó es que me quisieras poner de gobernador. ¿Quién quiere ser gobernador de esa provincia llena de indios mugrosos? Cuánta razón tenía Néstor cuando me decía que las mujeres son todas unas hijas de puta. Lo decía por vos, porque le tenías las bolas tan hinchadas como dos pelotas de básquet, al pobre. Se murió para que le dejaras de hinchar las bolas. Como me voy a morir yo si me quedo acá mucho tiempo más. Ya veo trenes por todos lados. Sueño que vienen trenes de noche, cargados de mancos a meterme los brazos ortopédicos por el culo. Y todo eso te lo debo a vos, Cristinita. ¿Qué más querés de mí? ¿Querés ponerme de intendente de Villa Ojete, también? ¿Querés que vaya a limpiar baños en Retiro, la puta que te parió? Llevo ocho años chupándote la concha, ¿y así me pagás? ¿Qué nos pasó, Cristina? Yo pensé que era mi momento. Ya me veía de presidente, inaugurando trenes transpatagónicos, un tren que uniera Buenos Aires con África, un tren flotante, un tren submarino, y todo el mundo chupándome la pija. Y ahora qué hago? Sos una reventada, Cristina. Esto fue un entramado que armaste con ese viejo hijo de mil putas de Bergoglio. Al final, terminaste siendo una chupacirios vos también. Vos sos la Chabela, y el Papito Francisco es tu Brujito.
Cuando las papas (y ésta metáfora nunca mejor puesta) se te estén quemando; cuando el manco que es capaz de tocar el clarín con una sola mano le esté entregando el país a las corporaciones, ahí, ese día, te vas a acordar de mí. Y ese día vas a venir mansita y al pie, a chupar bien mi pija Nacional y Popular. Pero ni así te voy a ayudar. Seguro que así se la chupaste a Francisquito.
Estoy en mi despacho, y por la ventana veo caer la lluvia. Son lágrimas peronistas que caen desde el cielo. ¡Es el General que llora, carajo!
Ya vas a ver, Cristinita, cuando este turro asuma la presidencia. En un mes se deja crecer las patillas. En un año ya te remató todos los trenes. Yo te aviso, Cris, a mí me llegan a privatizar los trenes y yo no respondo de mí. Soy capaz de choriarme una locomotora Nacional y Popular y pasarle por arriba a ese hijo de puta, y cortarle el único brazo que le queda, la puta que lo parió.
Fueron divertidos estos años viendo perder a los gorilas. Ya está. Doce años de progresismo es mucho para un país donde siempre gana la derecha. Váyanse todos, todos, a la puta madre que los parió. Váyanse todos a la concha bien de su madre.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario